domingo, 30 de noviembre de 2014

Relato de Gilberto Ayala

[Por: Carlos Meléndez]
En esta oportunidad tengo el gusto de compartirles una breve entrevista que le realice hace 10 años a un recordado amigo, mentor y consejero, me refiero a Don Gilberto Ayala, que este dia cumple un año de haber partido de este mundo. Lo defino como uno de los caciques de San Juan Nonualco que ha dejado su legado a su familia y al pueblo en general, ya que desempeño cargos militares (he de ahi su apodo), tambien fungió como alcalde y ha sido parte de la cultura que ha distinguido a su pueblo por medio del que fue su principal oficio "la talabartería" y esta entrevista se centra precisamente en ello, asi que espero les guste y si no es mucho pedir quisiera que comenten.

Gilberto Ayala es un ciudadano originario de San Juan Nonualco, y ha trabajado prácticamente toda su vida en la industria de la Talabartería (manipulación del cuero artesanal) ya que desde el año de 1,950 viene practicando este oficio y lo aprendió de sus hermanos. Dentro de la industria de la talabartería  se desglosa una rama llamada gamarroquinería que es la que elabora cosas pequeñas como carteras, llaveros, monederos, etc.

Este oficio es muy amplio explica Don Gilberto y por lo general cada talabartero se especializa en una rama para lo cual el optó a la elaboración de Monturas para montar bestias, ya que era un trabajo rentable para la década de los años de 1,950 porque en esa época existían en abundancia la ganadería y los hacendados compraban las monturas, además en la localidad existían curtiembres de pieles lo cual facilitaba la obtención del cuero.

Entre los diferentes estilos de monturas que Don Gilberto realiza están: de estilo americana, tejana, chapina y mexicana y albarda de campo.

La montura está compuesta por el freno el cual lleva una cabezada  de cuero y una rienda para manejar a la bestia. También llevan los gamarrones que sirven para amarrar a la bestia.

Don Gilberto ha concursado en festivales artesanales de pieles y a obtenido un diploma haciéndolo acreedor del tercer lugar en derivados de la Talabartería, dado en San Salvador en 1,956; también a recibido un diploma de la Casa de la Cultura en el año de 2,004 y  a tenido reconocimientos por los periódicos y la televisión, lo cual lo hace un ilustre ciudadano del pueblo.
  




0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada